Este estándar de acceso inalámbrico permite conexiones de velocidades similares al ADSL o al cable módem, sin cables, y hasta una distancia de 50-60 km. Sirve de apoyo para facilitar las conexiones en zonas rurales y aunque es una tecnología aún en desarrollo ya se puede implantar.
Para las instituciones locales resulta una solución interesante para introducir Internet en áreas de difícil acceso.